La evolución final de los nódulos tiroideos benignos es desconocido, por cuanto realmente no existen estudios pertinentes. Hemos re-examinado 134 pacientes con nódulos tiroideos que habían sido sometidos a aspiración-bíopsiacitología 9 a 11 años antes. La glándula tiroides fue examínada por palpación a cargo de los mismos tiroidólogos en el curso del estudio.
El ultrasonido, la aspiración con aguja fina (AAF) y la aspiración con aguja fina guiada por ultrasonido fueron los métodos empleados para examinar la naturaleza de los nódulos de 9 a 11 años de duración. Los pacients (n=61) que poseían nódulos difíciles de palpar (nódulos pequeños), nódulos múltiples o nódulos quísticos con proliferación palilomatosa fueron sometidos a AAF guiada por ultrasonido; los pacìentes (n=55) que poseían nódulos únicos claramente palpables fueron sometidos a AAF simple.
Ninguno de los pacientes recibió tratamiento médico o quirúrgico alguno. En el primer examen se hallaron 86 nódulos únicos, 14 nódulos múltiples y 34 nódulos quísticos, y éstos nódulos benignos fueron re-examinados para determinar cambio en su tamaño 9 a 11 años más tarde. El hallazgo más notorio fue una disminución del tamaño o la desaparición del nódulo en 42% a 79% de los casos.
Alrededor de 92% de los nódulos se mantuvieron con características benignas, sin cambio en la clasificación histológica. Sólo un caso (0.9%), previamente considerado como benigno, resultó ser maligno; este nódulo aumentó en tamaño en comparación al examen previo. Entre los nódulos únicos y múltiples, 21% a 23% aumentaron de tamaño; sin embargo, la mayoría de los pacientes con nódulos acrecentados en su tamaño (86%) exhibieron la misma citología clase 2 que antes.
El presente estudio indica que el nódulo que prueba ser benigno por biopsia sigue siendo benigno en el curso de un prolongado período de tiempo. Por consiguiente, no se requiere tratamiento médico o quirúrgico mientras el nódulo no aumente de tamaño.